Para abrir paso a la acusación, el columnista menciona la sentencia que fue emitida el 12 de febrero de 2020 por la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín, contra 9 paramilitares.

De acuerdo con Akerman, dicho documento nombra 178 veces a Álvaro Uribe en asuntos relacionados con una presunta compra de votos en la campaña presidencial del año 2002, elecciones que ganó holgadamente.

Citando al Tribunal Superior de Medellín, Akerman plasma en su texto que cuando el Bloque Metro de las Autodefensas se estableció en la zona, infiltró “administraciones municipales y departamentales, contando […] con el apoyo de algunas instituciones estatales”.

Es allí donde entra la acusación contra Uribe por la supuesta compra de votos. El fallo mencionado por el periodista cita la versión del 15 de septiembre de 2011 dada por el exparamilitar Luis Adrián Palacio Londoño, alias ‘Diomedes’.

En su declaración, citada por la columna, el ‘expara’ aseguró que a él le tocó ejercer presión “en las elecciones de presidencia (…) del doctor Álvaro Uribe”. Destacó que tuvo que “presionar todo el nordeste para que votaran el nombre del señor Álvaro Uribe”.

‘Diomedes’, transcrito por Akerman, agregó: “Del grupo de autodefensas, se le dio permiso a todo patrullero que tuviera la cédula inscrita y quisiera votar que tenía que votar por Álvaro Uribe” (sic).

Es en ese punto en donde se menciona el monto con el que compraban los votos: “En el municipio de Gómez Plata a la comunidad se le obsequiaban mercados, sumas de $ 150.000 a las familias muy pobres para que depositaran su voto al señor Álvaro Uribe”.

Palacio Londoño, parte esencial de la columna de Akerman, fue citado de nuevo: “Todo el mundo votó por el doctor Álvaro Uribe […] pongámosle que el 95 % de las personas que votaron en el municipio de Gómez Plata votaron por el doctor Álvaro Uribe, presionados por las autodefensas”.

Hasta el momento de la publicación de esta nota, el senador no se había pronunciado sobre la columna de Akerman.

Sin embargo, son muchas las acusaciones por paramilitarismo a las que el expresidente se ha tenido que enfrentar.

De hecho, el pasado 22 de febrero, el Tribunal de Justicia y Paz de Medellín ordenó a la Fiscalía que amplíe las declaraciones de Néstor Abad Giraldo, alias ‘El Indio’, que señaló al senador de participar en una acción que paramilitares hicieron en la vereda Cañaveral de Remedios, en 2001.

Una de las respuestas más cercanas que ha dado el senador por esos señalamientos ocurrió de manera informal, en diálogo con Blu Radio, hace casi un año.

En esa oportunidad le preguntaron si le dolía que le dijeran ‘paraco’. 

Uribe respondió: “En lo personal no me duele nada. Uno va llegando a unos momentos de la vida en los que se desprende de esas sensibilidades. Me preocupa por la nueva generación, por mi familia, por mi señora, mis hijos, mis nueras, mis nietos”.