Por: Caracol TV

Compañía líder de televisión, radio y digital en Colombia.

Este artículo fue curado por pulzo   Ene 22, 2026 - 6:18 am
Visitar sitio

En las últimas semanas, el clima de inseguridad en Bogotá ha generado creciente alarma entre sus habitantes, principalmente en la localidad de Kennedy. Los hechos recientes, documentados por el Ojo de la Noche de Noticias Caracol, han revelado la presencia de una banda criminal que ha perfeccionado su accionar delictivo hasta convertirlo en una amenaza constante para comerciantes, ciclistas y peatones de la zona. La comunidad de la avenida Villavicencio, concretamente entre las carreras 80 y 82, ha sido testigo de esta escalada violenta, que ha instaurado un profundo sentimiento de vulnerabilidad dentro del sector.

Según los informes recopilados, el grupo delictivo está conformado por nueve personas que, actuando coordinadamente, irrumpen en locales comerciales y atacan a transeúntes en la vía pública. La modalidad delictiva consiste en que todos se presentan simultáneamente en el lugar del crimen, superando numéricamente a sus víctimas e imposibilitando cualquier intento de resistencia. Los videos de cámaras de seguridad evidencian no sólo la frialdad con la que operan, sino también la agresividad y la capacidad logística que han adquirido con el tiempo.

Esta situación no ha surgido de manera repentina. De acuerdo con testimonios recogidos por Noticias Caracol, los hurtos comenzaron hace aproximadamente cuatro meses, llevados a cabo al principio por grupos de tres o cinco personas. Sin embargo, la banda ha experimentado un proceso de fortalecimiento: actualmente, participan hasta nueve delincuentes por cada ataque. Esta evolución ha permitido que el grupo divida funciones durante el asalto; mientras unos intimidan o amedrentan a los presentes, otros se encargan de buscar objetos de valor y otros permanecen vigilando las salidas para asegurar la huida.

El método de movilidad también es particular: los delincuentes emplean bicicletas, lo que les da agilidad para moverse y escapar rápidamente del lugar del crimen. Los objetos que principalmente buscan son celulares y dinero en efectivo, bienes de fácil desplazamiento y venta en el mercado ilegal.

La problemática no se reduce únicamente a comerciantes. Ciclistas y peatones relatan haber sido sorprendidos por la misma “manada” delictiva que, en al menos un caso, rodeó a sus víctimas con siete miembros armados, generando una situación de completa indefensión. Los testimonios dan cuenta de que incluso la presencia de menores no detiene a los ladrones, quienes llegan a encerrar a las víctimas dentro de los establecimientos tras despojarlas de sus pertenencias.

Si bien existen reportes de ocasiones en las que una patrulla policial ha logrado frustrar algún intento de robo, la percepción de la comunidad es unánime: la banda opera con creciente impunidad y agresividad, lo que hace pensar en un dominio territorial significativo en este sector específico de Bogotá. Tal como consignan los reportes de Noticias Caracol, residentes y comerciantes demandan acciones efectivas para frenar esta ola de violencia y restaurar la tranquilidad perdida en la avenida Villavicencio.

¿Qué medidas pueden tomar los comerciantes y ciudadanos ante estos ataques masivos?

La pregunta refleja la preocupación de quienes a diario deben exponerse a una creciente ola de inseguridad. El contexto en Kennedy obliga a comerciantes y peatones a buscar nuevas formas de protección y prevención, especialmente cuando las acciones delictivas muestran un aumento tanto en número como en violencia. Muchos optan por reforzar la seguridad de sus locales y organizar redes de alerta comunitaria, mientras el acompañamiento de las autoridades se convierte en una exigencia urgente.

Analizar las posibles acciones de autoprotección y la colaboración con las autoridades resulta necesario en medio de una situación en la que la presencia y reacción de la policía han sido, a veces, el único recurso capaz de disuadir a las agrupaciones delictivas. La confianza ciudadana en la respuesta institucional está en juego, y la efectividad de las estrategias implementadas será fundamental para revertir la percepción de miedo y desamparo que se ha expandido en la comunidad.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

* Pulzo.com se escribe con Z

LO ÚLTIMO