Así lo informó El Tiempo y precisó que el avión tuvo que realizar maniobras en el aire para mantenerse en vuelo por unos minutos mientras quemaba combustible para evitar cualquier tipo de accidente.

“La tripulación y el piloto consideraron condiciones complejas que obligaron hacer maniobras en pleno vuelo para que el avión quemara combustible, buscando alcanzar la altura ideal y así disponerse a aterrizar”, dijo el diario.

Las condiciones que se presentaron en el avión pudieron causar una despresurización (escape de aire del avión por alguna fisura), sin embargo, la situación fue controlada por el piloto y su tripulación al evitar cualquier problema mayor, lo que generó seguridad a todos los pasajeros.

“El avión habría aterrizado sin novedad una pista del Bonilla Aragón”, especificó el medio.