Lo paradójico del fenómeno es que la cantidad de contaminantes presentes no “se corresponde con la población existente en esa zona”, puesto que el área del Pacífico tiene más zonas urbanas, reveló la experta del Centro de Investigaciones Hidráulicas e Hidrotécnicas de la Universidad Tecnológica de Panamá, Denise Delvalle, en la capital del istmo.

Los microplásticos son partículas de plástico de menos de 5 milímetros de diámetro, y se dividen en dos categorías: primarios, utilizados normalmente para usos cosméticos, y secundarios, los originados por la erosión del mar o el sol, como puede ser una botella plástica que se desmenuza, según explicó a Efe Ostin Garcés, del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras José Benito Vives de Andréis de Colombia.

Las áreas más afectadas son aquellas donde el sector turístico es mayor. “Las mayores concentraciones de microplásticos en Colombia se encuentran en el Caribe, principalmente en las zonas de mayor población como Cartagena de Indias y Santa Marta”, expresó Garcés.

Según el investigador Garcés, las costas del Caribe y Pacífico de Colombia se pueden encontrar hasta 8.000 microplásticos por litro de agua y 1.000 microplásticos por metro cuadrado de playa.

La abundancia de estos microplásticos se debe principalmente a “derrames no intencionales en los puertos y que las corrientes marinas lleguen a las costas”, o a un mal manejo de los residuos sólidos, aclaró a Efe la investigadora.

Estas micropartículas se encuentran tanto en la arena como en el agua, lo que ocasiona que la fauna marítima las ingiera, y como consecuencia de la pirámide de alimentación, llegue al cuerpo de los seres humanos, afectando a la salud.

“La ruta de exposición de microplásticos en seres humanos puede ser por vía respiratoria o a través de la ingesta de agua o alimentos que estén contaminados”, afirmó a Efe la doctora del Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos de la Universidad de Panamá, Hildaura Patiño.

Los microplásticos orgánicos persistentes “son nocivos para la salud en el concepto de disruptores endocrinos, puede generar problemas inmunológicos y cardiológicos, incluso problemas de cáncer”, añadió.