La semana pasada una corte de Pensilvania rechazó los argumentos del abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, de que millones de votos deberían ser descartados debido a un supuesto fraude. Este martes el gobierno de ese estado certificó oficialmente los resultados y la campaña de Trump apeló en una corte federal para paralizar ese proceso.

Pero en su dura revisión de sus argumentos, en los que alegaba discriminación, tres jueces indicaron de forma unánime que el equipo de Trump no presentó denuncias genuinas ni evidencias para sustentar sus tesis.

El tribunal de apelación indicó que la campaña de Trump no tenía nada sustancial que argumentar: “Estas acusaciones son vagas”, afirmaron los jueces. “Nunca se argumenta que alguien haya tratado a la campaña de Trump peor de lo que trataron a la campaña de Biden“, agregó.

“Las acusaciones de injusticia son algo serio. Pero decir que algo fue injusto no lo convierte en injusto”, indicó la Corte. “Esta alquimia no puede transmutar el plomo en oro”, agregó.

Con una ventaja consolidada de Biden en el voto popular y en el colegio electoral, el tribunal advirtió que una apelación ante la Corte Suprema no iría a ninguna parte. “La campaña ya fue a litigio y perdió en la mayoría de estos asuntos”, indicó el tribunal. “No puede ganar esta demanda”, agregó.

Campaña de Trump seguirá insistiendo en su teoría

Sin embargo, Jenna Ellis, una de las abogadas del equipo de Trump, anunció en Twitter que el fallo será apelado nuevamente, al más alto nivel. “La maquinaria judicial activista de Pensilvania sigue encubriendo las denuncias de fraude masivo“, dijo, en referencia a Corte Suprema de Estados Unidos.

Se trata de la última de una serie de reveses sufridos por la campaña de Trump, que no ha logrado convencer a ningún tribunal de que la derrota en las urnas se debió a la existencia de fraude.

Aún así, Trump sigue dudando de la validez de la victoria de su rival demócrata Joe Biden y el jueves insistió en que hubo “fraude”.