El mandatario se pronunció tras promulgar la ley que le había enviado el Congreso el viernes y que impone sanciones económicas a Rusia por su presunta injerencia en las elecciones de 2016.

Aunque generalmente Trump promulga leyes en aparatosas ceremonias en el Salón Oval, en presencia de legisladores y la prensa, esta vez estampó su firma a puertas cerradas, lejos de testigos.

Desde que asumió el poder, el gobierno de Trump es acosado por denuncias de complicidad de su comité de campaña con Rusia en la carrera presidencial del año pasado para derrotar a la aspirante del partido Demócrata, Hillary Clinton.

Al frente de la Casa Blanca, Trump buscó públicamente mejorar las relaciones con Rusia, pero el Congreso decidió, por mayoría abrumadora, aplicar las sanciones a su tradicional adversario.

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Los legisladores introdujeron un mecanismo que les permitiría incluso hacer valer la ley en caso de un veto de Trump, dejando al presidente sin alternativas.

La ley también atribuye a los legisladores el derecho de intervenir si alguna vez Trump decide suspender las sanciones existentes contra Rusia.

El pasado domingo, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció que 755 diplomáticos estadounidenses deberían abandonar el territorio ruso.

Con esa medida, los dos países tendrán el mismo número de diplomáticos en sus respectivas legaciones, 455 personas.

AFP

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.