Desde hace semanas se usa este método en varias ciudades del mundo para que pacientes críticos se sobrepongan al virus de manera casi milagrosa, pues en tan solo 24 horas la terapia ayuda al cuerpo a mejorar.

En el caso de Andrés, el tratamiento con plasma de pacientes recuperados de COVID-19 se le suministró luego de que el jefe de Hematología de un clínica distinta a la que trabaja se lo propuso cuando estaba en estado crítico.

“Duermo dos horas, despierto a las nueve y despierto como si fuera otra persona (…) con fuerza en las manos, con energía, con buen ánimo”, aseguró Meza a Meganoticias, luego de que la noche anterior a recibir la terapia de plasma convaleciente pensara que iba a morir.

“No tengo tiempo para despedirme, a todos los que alguna vez se enojaron conmigo mil disculpas, solo era un niño. Por favor ayuden a cuidar a mi hijo”, llegó a escribir en Facebook el médico de 41 años antes de gozar de los beneficios del tratamiento, recuerda El Dínamo.

Ese mismo medio añade que luego de la respuesta de Andrés Meza al plasma convaleciente o plasma hiperinmune, la comunidad médica de Chile ya contempla aplicar el mismo tratamiento a población de riesgo de ese país, no solo para que se logre recuperar, sino para evitar un colapso de las UCI.