De acuerdo con el diario Clarín, que cita documentos judiciales, Longobuco Calidoni se mantuvo en la cárcel 2 décadas más de lo que indicada su condena porque estaba cómodo, pues si salía no tenía un lugar a donde ir y le gustaba la comida y la infraestructura de la prisión.

El septuagenario fue sentenciado a cadena perpetua por el asesinato de una mujer hace más de 40 años, pero luego de cumplir 20 años tras las rejas, podía solicitar la libertad condicional, pero nunca accedió a ese beneficio y se quedó a gusto recluido, indica el mismo medio.

Alejandro Horacio Lago, magistrado de Buenos Aires, detalló que la sentencia contra Longobuco Calidoni se “extinguió” el 8 de octubre de 2001 y por ello ordenó su liberación inmediata a pesar de que el sujeto no quería irse de la cárcel, pues también dijo que hace rato no habla con su familia y no quere ser llevado a un asilo.

“No puedo desconocer lo humano, en lo que dijo y expresó a la Defensoría del Pueblo local que la prisión es su lugar donde está seguro, donde encuentra alimentos, cobijo y vínculos sociales. Pero esta circunstancia de encierro no se puede prolongar”, dijo Lago, citado por Clarín.

El magistrado aseguró que Osvaldo Alejandro Longobuco Calidoni salió de la cárcel el pasado lunes e hizo un llamado a las instituciones sociales en Argentina para que le hagan seguimiento y no termine viviendo en la cárcel.

En los 40 años que estuvo en prisión, el hombre compartió cárcel con Carlos Eduardo Robledo Puch, uno de los asesinos en serie más sangrientos en la historia de Argentina, asegura Clarín.

Robledo Puch, conocido como ‘El Ángel Negro’ o ‘El Ángel de la Muerte’, fue sentenciado a cadena perpetua por el homicidio de 11 personas y lleva 49 años en la cárcel. Este asesino en serie sí ha pedido en varias oportunidades el beneficio de la libertad condicional, pero se la han negado en varias oportunidades, finaliza ese rotativo.