La profesora Angelia Wilson, de la Universidad de Manchester, considera que la larga lista de escándalos que ha protagonizado el presidente electo son un ‘dolor de cabeza’ para el Partido Republicano y lo dejaría vulnerable para un proceso de destitución (o ‘impeachment’) que incluso podría ser alentado por miembros de esa misma colectividad en aras de asegurar la reelección republicana al mando del país, informa Independent.

Creo que es altamente probable que afronte un proceso de destitución en los primeros 12 o 18 meses”, dijo la experta al medio británico.

Wilson afirma que esa destitución se podría dar a raíz del más reciente escándalo del magnate, en el que un espía británico ha afirmado que en Rusia hay información financiera y personal (de carácter sexual, incluso) con la que se podría chantajear a Trump. Por eso, la académica considera conveniente que el resto del partido se aleje del presidente si quiere asegurar la continuidad en la Casa Blanca.

Pero eso no es lo único. La otra mala noticia para el magnate es que, de acuerdo con el profesor Terrence Casey, el ‘impechment’, al tratar delitos penales, no contempla de ninguna manera el apoyo del público, aunque admitió que también puede considerarse como un acto político. El docente explicó la situación:

El ‘impeachment’ de Bill Clinton pudo suceder porque tenía un partido de oposición al mando del Congreso. En el caso de Trump, habría que convencer a un Congreso republicano para iniciar el proceso contra un presidente republicano, lo cual podría fallar si todavía tiene apoyo del público (como en el caso de Clinton) o podría avanzar si no cuenta con ese apoyo (como en el caso de Nixon)”.

En la historia de Estados Unidos, solo 2 presidentes han enfrentado procesos de destitución: Andrew Johnson, en 1868, y Bill Clinton, en 1998. Otro proceso similar empezó contra Richard Nixon, en 1974, a raíz del escándalo de espionaje de Watergate, pero este terminó con la renuncia voluntaria del mandatario. ¿Será que Trump pasa al banquillo de los acusados? Solo el tiempo lo dirá.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.