“Algún día, después de un esfuerzo militar efectivo, tal vez será posible tener un acuerdo político que incluya miembros talibanes en Afganistán”, dijo el mandatario en un mensaje a la nación desde la base Fort Myer, cerca de Washington.

“Pero nadie sabe si o cuándo ocurrirá eso”, añadió el mandatario, antes de indicar que “Estados Unidos mantendrá su apoyo al gobierno afgano y al ejército, mientras luchan contra los talibanes”.

El secretario de Estado, Rex Tillerson, dijo que la decisión de Trump de presionar a Pakistán e intensificar las operaciones militares en Afganistán podría ayudar a los diplomáticos estadounidense a avanzar en la construcción de una solución política.

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“Nuestra nueva estrategia rompe con enfoques anteriores que establecieron plazos artificiales”, señaló Tillerson en una declaración tras la intervención del mandatario.

“Estamos dejando claro a los talibanes que no ganarán en el campo de batalla. Los talibanes tienen un camino hacia la paz y la legitimidad política a través de un acuerdo político negociado para terminar la guerra”, expresó.

Tillerson prometió que su país apoyará conversaciones entre el gobierno afgano y los talibanes “sin precondiciones”.

“Pedimos a la comunidad internacional, especialmente a los vecinos de Afganistán, que se nos unan para apoyar el proceso de paz afgano”.

Con AFP

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.