En ese momento, Aubrey Lee, su propietaria, inició una campaña por redes sociales para que las personas pudieran ayudar a encontrarla. En ningún momento bajó la guardia con la esperanza de recuperarla algún día, indicó el portal australiano ABC.

Ese día llegó hace poco luego de que un centro de refugio de animales ubicara a la perrita en el campo, en donde, al parecer, solo se alimentaba de piñas. Aunque su aspecto era parecido al que ella recordaba, en su interior se repetía que no debía hacerse ilusiones, comentó al medio.

Agregó que la llamó por su nombre y la perrita respondió meneando la cola. Lee observó que tenía una cicatriz de cesárea y un número de pezones en particular, igual que su mascota.

Sammy, junto a la hija de Aubrey Lee. / Go fund me.

De acuerdo con ABC, eso la empezó a convencer de que podría ser Sammy. Aún así, para no dejar dudas, le hizo una prueba de ADN, cuyo resultado confirmó lo que suponía.

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Ahora la perrita vive en la casa de Lee, quien manifestó a ese portal que empezó una nueva campaña en internet para recoger fondos y poder operarla en una pierna que tiene lesionada.

En la página Go fund me se puede ver que la meta es de 2.000 dólares australianos (un poco más de $ 4 millones), y en 5 días ya se han logrado 680 dólares ($ 1’400.000).