Pero es quizá la falta de combustible la que ha desencadenado más alteraciones, obligando a los usuarios de vehículos a pasar noches en colas para conseguir algo de gasolina.

Ante la imposibilidad de que sus estudiantes, profesores y demás personal se movilicen, la pública Universidad Experimental del Táchira, en la ciudad de San Cristóbal, canceló actividades este lunes “hasta nuevo aviso”, según un comunicado.

A ese centro se sumó la Universidad Católica de ese mismo estado, colindante con Colombia, y se habla de que otras instituciones de educación superior prevén hacerlo también, según dijo este lunes a la AFP Franklin Duarte, diputado opositor por esa región.

“El desabastecimiento alcanzó un nivel que nunca habíamos vivido. Algunas personas pasan una y hasta dos semanas en cola”

Una caída en la refinación y la falta de divisas para importar el faltante habría sido la causa del recrudecimiento de la situación.

Para organizar el suministro, las autoridades entregan fichas a los conductores con su respectivo turno o numeran los vehículos con pintura en el parabrisas. Algunos dejan abandonados sus carros durante la noche, arriesgándose a no encontrarlos al día siguiente por la delincuencia, cuentan los consumidores.

Emerson Millán llegó a las tres de la madrugada y le correspondió el 130, a 105 puestos de Luis. “Las colas han corrido bien”, afirma resignado este taxista.

Así se han visto desde el aire algunas de las colas, de acuerdo con un video de redes sociales:

En Bolívar, la escasez de gasolina ha provocado que los carros de transporte de valores no puedan suministrar efectivo a los bancos, agotándose su ya poca disponibilidad por las megadevaluaciones y una inflación que, según el FMI, cerrará 2019 en 10’000.000 %.

En Táchira ese problema no existe, pues “la moneda que se mueve no es el bolívar sino el peso colombiano”, indica el diputado Duarte, quien sin embargo advierte que el impacto se empieza a sentir en la oferta de alimentos.

La falta de gasolina en la zona se combina con una delicada situación de orden público por una amenaza de presuntos guerrilleros colombianos del ELN contra transportistas y comerciantes del municipio de Ureña, tras la captura de ocho de sus integrantes el pasado fin de semana, denunció el parlamentario.

“La alcaldía, las escuelas y liceos no abrieron por el miedo a esos grupos. No hay día que no haya asesinatos por parte de estos grupos irregulares”

En Caracas, menos golpeada por la escasez, también se registran colas en las estaciones, en muchos casos motivadas por el nerviosismo.