“Los desafíos para 2020 serán aún mayores que los que se enfrentan en 2019”, aseguró este lunes Stein, al inicio de una conferencia internacional en Bruselas, centrada en los migrantes venezolanos.

Stein aseguró que el número total de refugiados y migrantes venezolanos, que en un 80 % de los casos buscan refugio en países cercanos como Colombia, Perú y Ecuador, pasará de los 4,5 millones actuales a 6,5 millones en 2020, aumentando la presión en estos países.

La situación “sin precedentes” por la huida de estos del país gobernado por Nicolás Maduro está generando “crecientes niveles de xenofobia” en los países de acogida, según el enviado especial, que cargó además contra los estrictos requisitos de entrada de algunos gobiernos.

“Esto aumenta la probabilidad de que muchos puedan tomar y tomarán rutas irregulares y sean propensos a la subsiguiente vulnerabilidad”, advirtió Stein en un contexto en que muchos venezolanos en situación irregular son víctimas de la violencia y de la explotación sexual.

Concienciar sobre las necesidades específicas de los países de acogida es el principal objetivo de la conferencia celebrada este lunes y martes en Bruselas, auspiciada por la Unión Europea (UE) y Naciones Unidas, en la que participan países, organizaciones internacionales y oenegés.

“Para 2020, se espera que el llamamiento humanitario regional alcance los 1.350 millones de dólares para alcanzar los 4,3 millones de beneficiarios en 17 países”, aseguró Stein, doblando el llamado a ayuda internacional estimado en diciembre de 2018.

Mientras tanto, el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, advirtió este lunes que la crisis de migrantes y refugiados venezolanos continuará mientras el “régimen dictatorial” de Nicolás Maduro siga en el poder y pidió más ayuda internacional para enfrentar el fenómeno.

“La crisis multidimensional que en este momento vive Venezuela es consecuencia (…) de las atroces acciones del régimen dictatorial de Maduro. De manera que, por supuesto, el volumen de migrantes va a continuar aumentando”, aseguró a la AFP Trujillo en Bruselas.

El canciller colombiano participa este lunes y martes en la conferencia internacional de solidaridad sobre la crisis migratoria.

Colombia, con 1,4 millones de los 4,5 millones de venezolanos que abandonaron su país por la crisis política, económica y social que atraviesa, es el primer país de acogida y el canciller colombiano evalúa las necesidades para atenderlos en cerca del 1 % del PIB colombiano.

“Es verdaderamente una crisis de inmensa magnitud. En número es ya la segunda después de la crisis Siria”, subrayó Trujillo, que pidió más ayuda internacional ante los “requerimientos tremendos” en materia de salud, educación, cuidados para menores y adolescentes, etc.

“Todos los días aumenta el número de migrantes, todos los días es mayor el requerimiento de atención en distintos sectores y por supuesto todos los días crece el volumen de recursos que se requieren para atender esas demandas legítimas”, agregó.

Ante las alertas lanzadas por oenegés como Oxfam sobre un incipiente discurso antimigratorio en los países de acogida, el canciller colombiano destacó la solidaridad del pueblo venezolano con sus compatriotas en el pasado y la contribución de los migrantes en su país.

El gobierno colombiano aplica “una política de sentido humanitario, solidario y además aplica un sentimiento de gratitud histórica, porque en el pasado fueron muchos de nuestros compatriotas quienes se trasladaron a Venezuela en busca de mejores condiciones de vida”, explicó.

“Ahora el flujo de hermanos venezolanos ha ido creciendo y, por eso, se hace una tarea pedagógica permanentemente tendiente a que no se vayan a presentar roces ni fricciones entre nuestros compatriotas y los hermanos venezolanos migrantes a Colombia”, agregó.