Con la mano, una empleada del local fue sacando una por una, que lanzó al piso del establecimiento. En total, recuperó alrededor de siete.

A la mujer pareció no importarle que la sorprendieran en flagrante delito y que la requisaran de esa manera, pues no se disculpó ni se molestó. Además, sacó un celular que guardaba en el pecho para realizar una llamada.

De acuerdo con Daily Mail, el hecho, que se viralizó en redes sociales con más de 70 mil reproducciones, ocurrió en Zimbabue.

Las hembras canguro tienen un marsupio (bolsa de piel) en el que cargan y alimentan a sus crías.