Una persona que caminaba por la ciudad rusa de Ryazan oyó los gritos del pequeño y pensó que se trataba de un “gatito” en problemas, pero pronto se dio cuenta de que se trataba de un bebé. Según los informes policiales, recogidos por Daily Mirror, la mujer, de 31 años, no le avisó a nadie que había dado a luz.

El periódico británico señaló que el niño fue trasladado a un hospital local, donde lo atendieron por una posible disfunción orgánica (daño en los órganos). La madre, por su parte, fue arrestada tras ser acusada de intento de asesinato de un bebé recién nacido.

De acuerdo con una declaración de la investigadora Anzhelika Yevdokimova, citada por el medio, “Yulia dijo que no quería a ese bebé”. La oficial, además, recordó que al momento del arresto, la mujer “estaba demasiado intoxicada con alcohol”.

Como Yulia tenía otros 2 hijos, de 3 y 4 años, las autoridades le quitaron la custodia y ahora están bajo protección del Estado, concluyó Daily Mirror.