William, de 85 años, y Patricia, de 83, comenzaron a tener síntomas del COVID-19 a finales de abril, por lo que el 26 de ese mes fueron hospitalizados por una fiebre alta, publica el diario local St. Louis Post-Dispatch.

Menos de 24 horas después, la pareja que pronto iba a celebrar su aniversario tuvo que ser remitida a cuidados intensivos, donde permanecieron conectados a respiradores. Para ese momento, los médicos ya sabían que los ancianos padecían el coronavirus, indica el mismo medio.

“Entonces supimos que probablemente sería el final”, dijo al rotativo estadounidense Rose, la menor de los 7 hermanos que dejaron los Olwig, quienes se conocieron en 1950 y se casaron en mayo de 1959.

Rose explicó al St. Louis Post-Dispatch que sus padres en los últimos años sufrieron de varias enfermedades y por eso desde el primer momento supieron que sería muy difícil que se sobrepusieran al COVID-19.

Un día después, los 7 hijos de William y Patricia, más los 20 nietos y 8 bisnietos hicieron una videollamada para despedirse de sus seres queridos, que murieron unas horas después y con tan solo 40 minutos de diferencia, detalla el mismo diario.

Rose Olwig añadió que sus papás querían donar sus cuerpos para la ciencia, pero por ser pacientes de coronavirus fue imposible y tuvieron que cremarlos sin ningún tipo de despedida, finaliza St. Louis Post-Dispatch.

Este es el segundo caso en Estados Unidos donde dos esposos de la tercera edad fallecen por culpa del COVID-19.

A inicios de abril se informó sobre el caso de Stuart Baker y su esposa Adrian, quienes tenían 74 y 72 años de edad, respectivamente, y que luego de 51 años de matrimonio murieron con tan solo 6 minutos de diferencia.