Conway, recordada por acuñar la expresión “hechos alternativos”, discutió el jueves en la noche en el programa ‘Hardball’ de MSNBC acerca de la prohibición que impuso el presidente Trump a los migrantes de 7 países mayoritariamente musulmanes, informa The New York Times. Para defenderlo, habló de la masacre de Bowling Green.

Estas fueron sus palabras:

Apuesto a que para muchos es una noticia nueva que el presidente Obama prohibió durante 6 meses la entrada de refugiados de Irak luego de que dos iraquíes vinieron a este país, se radicalizaron y fueron los cerebros detrás de la masacre de Bowling Green. La mayoría de la gente no lo sabe porque no se cubrió”.

Tal masacre no ocurrió. Lo que en realidad pasó, explica el ‘Times’, fue que dos iraquíes radicalizados fueron arrestados en la ciudad de Bowling Green, en el estado de Kentucky. Mohanad Shareef Hammadi y Waad Ramadan Alwan fueron acusados de terrorismo. Al primero lo condenaron a cadena perpetua, y al segundo, a 40 años de prisión y a vigilancia de por vida.

Después de su entrevista, en redes llovieron críticas, muchas de las cuales se mezclaban con humor, como esta:

Estos son los nombres de las personas que murieron en la masacre de Bowling Green. Descansen en paz”.

Por eso, la asesora de Trump tuvo que disculparse y dijo a través de su cuenta de Twitter que “Los errores honestos abundan”.

Lo que afirmó sobre la restricción de Obama tampoco es del todo cierto, ya que si bien el proceso de visado se volvió más lento, varios refugiados provenientes de Irak fueron recibidos en Estados Unidos en el momento en el que, según Conway, el expresidente impuso el veto, es decir, en 2011.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.