De acuerdo con el diario The Guardian, la policía ingresó a la casa de Muswere en Pimlico, centro de Londres, en octubre de 2017 con una orden de cateo por posesión de drogas, pero encontró componentes de una pistola impresa en 3D capaz de disparar un tiro letal.

En ese momento el hombre explicó a las autoridades que la había creado para la grabación de una película como parte de un proyecto universitario, pero luego se negó a comentar sobre ello, explica el mismo medio.

Aunque dijo a la policía que no sabía que esa pistola podía disparar una bala, la investigación develó que Muswere había visto videos en YouTube que demostraban cómo fabricar un arma de fuego capaz de hacerlo, detalla el rotativo inglés.

En una segunda búsqueda en la casa del condenado, encontraron componentes de otra pistola impresa en 3D.

“Esta condena que es, creo, la primera de su tipo (…) impidió que un arma operativa terminara en manos de delincuentes”, dijo el sargento Jonathan Roberts, a cargo de la investigación, en un comunicado, citado por The Guardian.

Aunque Tendai Muswere se declaró culpable en la corte de Southwark el pasado miércoles, su sentencia no será leída antes del próximo 9 de agosto, finaliza ese medio.