Murphy, de 56 años, contó a AD Media que primero se irritó, en medio de la pandemia por el coronavirus, porque un hombre que iba sentado detrás de él en el autobús le estornudó en la “calva”.

“Me di la vuelta y le señalé al hombre que un tapabocas está destinado a no infectar a otras personas. Entonces, si tenía que estornudar, al menos podía molestarse en alejarse de mí. El hombre se disculpó”, relató el irlandés al mismo diario.

Minutos después, una pareja se subió al transporte público y se hizo al frente de Murphy. Al llevar los 2 el tapabocas sobre el mentón, el irlandés lanzó un comentario al aire de cómo se debería utilizar este elemento de protección.

“Les mostré cómo usar un tapabocas correctamente. Les dije: ‘Por favor, pongan la mascarilla sobre su nariz”, sin embargo, el hombre se negó y ahí comenzó una discusión con diferentes insultos, detalla ese medio.

“Ese hombre saltó a mi cuello. Quería arrancarme el cuello como en una película. Traté de liberarme, pero soy discapacitado, así que no fue fácil. De repente se arrojó sobre mi pecho y me mordió. No podía creer lo que pasó. Se enfureció como un perro loco. Lo aparté de mí, pero el hombre no quería irse. Todo el tiempo trató de morder de nuevo”, dijo Robert Murphy a AD.

Otros pasajeros intervinieron para apartar al enloquecido agresor de 38 años, quien huyó con su pareja y fue posteriormente arrestado por la policía de Amberes.

Preocupado por no contagiarse de COVID-19, Murphy expresó que volvió al centro médico a ver si le practicaban una prueba, pero “curiosamente el médico no quiere hacerla porque no puedo demostrar que la otra persona, el mordedor, estaba infectada. Crucemos los dedos”, finalizó en AD.