El argumento de la demanda de Neil Gaskell, de 49 años y residente de Manchester, Inglaterra, fue que no estaba de acuerdo con que su esperma se usara en parejas del mismo sexo porque los hogares deben estar conformados por “padre y madre”, reporta el diario británico The Times.

El medio señala que Gaskell comenzó a ser donante de esa clínica en el 2010, y desde el principio dejó una orden escrita en la que no deseaba que su semen se usara para fecundar hijos de parejas del mismo sexo, por lo cual una corte le dio la razón al denunciante, luego de que se comprobara que el esperma en mención había sido usado sin su consentimiento.

En entrevista con el diario inglés Mirror, Gaskell dice que no lo hace por fanatismo o intolerancia: “Sé que lo que digo divide opiniones, pero lo hago por el bien de los niños, que deben crecer en un hogar de padre y madre”, señaló el hombre, que tiene un hogar con esposa y 3 hijos.

El Mirror no menciona la suma exacta de la indemnización que recibió, pero asegura que es de 5 dígitos (entre 10.000 y 99.000 libras esterlinas, equivalentes a entre 49 millones de pesos y 493 millones de pesos).

En 2016, fue la misma clínica de fertilidad la que lo contactó para informarle que “podrían haber cometido errores” respecto de su semen lo que, según le dijo al medio inglés, le causó gran depresión al saber que su semilla había usada por parejas del mismo sexo y por ello decidió entablar una demanda.

Gaskell dice que no tiene prejuicios con que parejas del mismo sexo tengan hijos propios, pero no con su esperma, como sucedió en 9 casos, y agrega que el hecho de que un hijo con su semilla nazca en un hogar heterosexual permite que el niño tenga la figura paterna y no le dé por buscarlo a él, como padre biológico, después del tiempo.

Una de las motivaciones para que Gaskell se convirtiera en donante fue que durante 14 años trató de que él y su expareja tuvieran un hijo, luego de 12 intentos de tratamiento ‘in vitro’ fallidos.

Finalmente, pudieron tener su primer hijo. Después, hicieron otro intento y fue entonces que la clínica que les estaba haciendo el tratamiento se dio cuenta de que el problema no radicaba en él y que, por el contrario, podría ser un ‘superdonante’, por su alto conteo de esperma y la calidad del mismo.

Fue entonces cuando la clínica le ofreció convertirse en donante a cambio de un pago equivalente a 11,4 millones de pesos, tras lo cual Gaskell aceptó.