Los servicios sanitarios de Italia registraron 4.207 nuevos casos en las últimas 24 horas, una cifra nunca antes alcanzada.

Fue nuevamente la región de Milán, Lombardía, donde se registraron más decesos, dos tercios del total.

Pero también hay un alza de casos en otras regiones, como Venecia y Piamonte, con unos 500 nuevos casos cada uno, o Toscana, con 300 más.

El anterior récord para un día remonta al domingo, con 368 decesos, según los balances oficiales.

En cifras generales, alrededor de todo el mundo, el COVID-19 ha provocado al menos 8.784 muertos, con más de 214.000 contagiados. Sin embargo, aunque la tasa de mortalidad en Italia es más alta, en general no sobrepasa el 5 %, con más de 83.000 personas recuperadas.

La cascada de medidas drásticas no cesa. Israel prohibió la entrada a los extranjeros y confinó los territorios palestinos, Perú decretó el toque de queda nocturno.

Si la gente ayuda, podemos controlar [la situación], si no, cabe esperar que se prolongue más de dos meses”, advirtió el viceministro de Sanidad iraní, Alireza Raisi, cuyo país superó la barrera de 1.000 muertos (y más de 17.000 afectados).

El estadounidense Donald Trump, que según los sondeos minimizó la llegada de la epidemia al país, se declaró “presidente en tiempos de guerra” y anunció el cierre de la frontera con Canadá durante 30 días, y nuevas medidas económicas, en plena crisis de pánico de los mercados.

La Unesco apuntó que la mitad de los estudiantes del mundo, es decir más de 850 millones de niños y jóvenes, está sin clases en este momento debido a la pandemia, que ha cerrado escuelas y universidades en 102 países.

Las autoridades en países como Francia, España o Italia solo permiten salir a comprar alimentos o medicamentos, ir citas médicas, o a trabajar, si es imposible hacerlo desde casa, o a pasear brevemente a sus perros, convertidos en una especie de “salvoconducto” para salir de las casas. 

Cualquier intento de burlar el confinamiento puede ser sancionado con una multa. Por ejemplo, en la ciudad española de Palencia, un hombre fue reprendido por la policía por pasear a un perrito de peluche.

Los controles policiales se incrementaron poco a poco en las calles de París en el segundo día de confinamiento, constató la AFP.