Lo hizo en una conferencia de prensa este martes:

“Ayer, lunes, la policía detuvo a nivel nacional a 2.451 personas, esto suma hasta la fecha 16.000. Hay personas que no hacen caso, no cumplen con la medida”, sin descartar sanciones severas para quienes violen la norma que busca mitigar la expansión del virus.

Los detenidos fueron llevados a las comisarías, donde se les reprende y quedan encerrados por algunas horas. El gobierno evalúa una sanción económica para los reincidentes.

Las redes sociales difundieron gran cantidad de videos en los últimos días donde se ve gente bebiendo y jugando fútbol en diversas zonas de la capital peruana, epicentro de la pandemia.

En Perú “se han procesado muestras para 7.013 personas por coronavirus COVID-19, obteniéndose 416 resultados positivos y 6.597 negativos”, informó el martes el ministerio de Salud.

Para frenar la expansión y mantener distante a la población, el control de la seguridad está a cargo de la policía y las fuerzas armadas, lo que ha ocasionado también excesos por parte de los efectivos armados.

Un capitán del ejército ha sido el protagonista hasta el momento del más polémico, cuando en un control de rutina en la ciudad de Piura abofeteó a un joven por no respetar la restricción. A raíz de eso el ejército le inició un proceso disciplinario.

El aislamiento social obligatorio restringe severamente la libertad de las personas a salir a la calle, a excepción de cuando vayan a comprar alimentos o a un hospital.

La medida rige por 15 días desde el 17 de marzo y viene acompañada de un toque de queda nocturno, entre las ocho de la noche y las cinco de la mañana locales. La medida ha convertido en ciudades fantasmas a Lima y otras ciudades del país.