La manifestación de Nueva York fue convocada frente al hotel que lleva el nombre de Trump, en la plaza Columbus Circle, y se extendió por nueve cuadras a lo largo de Central Park.

Fue convocada por redes sociales bajo el lema “No es mi presidente”, coincidiendo con la celebración del festivo del Día del Presidente.

“Donald Trump es literalmente nuestro presidente, pero en sentido figurado ha atacado a todos los valores que encarnan los neoyorquinos y no representa nuestros intereses”, decía la convocatoria de la protesta.

En la manifestación se vieron carteles que, entre cosas, decían “Nunca mi presidente”, “Rechazar el odio”, “Echar a Trump” y “No al muro”, en alusión a la valla que ha prometido Trump levantar en la frontera con México.

En el lugar se reunió también un pequeño grupo de partidarios de Trump que intercambió gritos con el resto de los manifestantes, sin que se produjeran incidentes.

A la protesta de Nueva York asistieron miles de personas, aunque muchas de ellas presentándose en el lugar en distintos momentos de la manifestación, que se prolongó por cuatro horas, a partir del mediodía.

Uno de los manifestantes que se dirigió a los reunidos apoyándose con un megáfono dijo que no era musulmán ni inmigrante indocumentado, pero dijo tener “roto el corazón” por el temor que generan entre sus amigos las políticos de Trump.

La de hoy fue la tercera manifestación consecutiva que tiene lugar en Nueva York desde el sábado pasado, que han reunido en cada caso a centenares de personas.

Actos parecidos se desarrollaron en las ciudades de Los Ángeles y Chicago, así como en una veintena de localidades del país, en todos los casos para protestar por la gestión del republicano Trump, que llegó a la Casa Blanca el pasado 20 de enero.

Evitarle vergüenza a la reina

Varios miles de manifestantes se congregaron la noche del lunes frente al Parlamento británico en Londres para protestar contra la anunciada visita de Estado del presidente estadounidense Donald Trump, anunciada para este año.

Grupos de manifestantes que llevaban pancartas con la consigna “Resistamos a Trump”, entonaban a coro el estribillo “¿Trump es bienvenido para una visita de Estado?… ¡No!”. Otras pancartas, más contundentes, rezaban “Unidos contra el demonio y los idiotas”.

Más de 1,8 millones de personas han firmado una petición en línea para que el viaje de Trump no sea una visita de Estado, con el objetivo de evitarle a la reina la “vergüenza” de tener que reunirse con él, como manda el protocolo.

Con información de EFE y AFP