Los delincuentes irrumpieron de forma violenta, detonando explosivos y disparando, uno de los cuales mató a un joven de 18 años que se encontraba en la zona, pero que no era objetivo de los ladrones, informó la policía de Paraguay.

Además, en los altercados resultó herido un hombre de 75 años que fue llevado a un hospital cercano.

Las primeras investigaciones confirmaron que los asaltantes dejaron el cajero automático en el lugar y se investiga el monto que podrían haber robado de las cajas fuertes.

La sucursal quedó totalmente destruida y, en su huida, el grupo esparció abrojos, conocidos como “clavos miguelitos”, tanto en las inmediaciones del banco como en las rutas de acceso, e incendiaron varios vehículos, según los reportes policiales.

Hasta el momento, ningún grupo ha confirmado la autoría del asalto ni hay detenidos, y la policía sigue investigando el hecho.

El ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, señaló en el programa ‘La Lupa’, emitido por la cadena Telefuturo, que la sucursal “no contaba con mucho dinero” y expresó su sorpresa por “el despliegue y el grado de violencia” con el que se perpetró el asalto.

El incidente recuerda al atraco a la sede paraguaya de la compañía española de seguridad Prosegur, en abril de 2017, que implicó a unos 50 asaltantes, movilizados en varios vehículos blindados que destruyeron la fachada del edificio, robaron, quemaron vehículos en su huida y cruzaron en lancha a Brasil.

La autoría del asalto a Prosegur se atribuyó al Primer Comando Capital (PCC), organización criminal dirigida desde las cárceles en el estado de Sao Paulo, considerado el mayor grupo criminal brasileño.