Después de saludar a directivos, editores y reporteros del diario neoyorquino, durante 4 minutos Trump se dedicó a darle palo al diario, aduciendo que el tratamiento para él y su campaña por parte del rotativo no había sido justo y que ha sido “el que más palo le ha dado”, reporta The New York Times.

Por su parte, un resumen de CNN de los puntos más importantes de la reunión de 75 minutos deja entrever que Trump está cambiando su discurso y que no planea hacer muchas de las cosas que había prometido durante su campaña:

  1. “No voy a entablar acciones contra Hillary Clinton (por lo de los correos). No quiero lastimar a los Clinton. Además, eso dividiría mucho al país”.
  2. “La ley está completamente de mi lado. Un presidente no puede tener conflicto de intereses”, dijo Trump, al tiempo que explicó que sus negocios se los dejaba a sus hijos, aunque cerró con esta perla: “Sé que hay mucha gente que quisiera que cuando esté en la Casa Blanca ni siquiera pueda ver a mi hija Ivanka”.
  3. Sobre el calentamiento global, que en ocasiones ha dicho que es un invento de los chinos: “Estoy mirando el tema muy de cerca y tengo la mente abierta al respecto”.
  4. Sobre grupos de extrema derecha: “No quiero energizar a esos grupos, los desapruebo. Y si se energizan, quiero ver por qué”.
  5. “Me encantaría contribuir a que palestinos e israelíes hagan la paz, no es imposible”.
  6. Respecto de lo de cambiar las leyes sobre difamación, en relación con demandas penales contra los medios de comunicación: “Ustedes se van a alegrar”, dijo el presidente electo.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.