¡Me duele mucho la mandíbula, disculpad que no hable!”

Fueron las palabras exactas que dijo el español al diario El Mundo. Carmona acababa de perder su duelo por cuartos de final de la categoría minimosca del boxeo en los Juegos Olímpicos contra el colombiano Yuberjén Martínez, que fue una máquina de mortíferos golpes.

Antes del combate, el español había dicho que llegaba “tranquilo, confiado, con ganas y deseo”. Sin embargo, se vio desconcertado con la avalancha de golpes del antioqueño.