El gran responsable de este resultado que es positivo para el conjunto africano fue su arquero Khune Itulmeleng, quien le arrebató de la boca el grito de gol a Neymar con varias atajadas.

Pero fue Gabriel Jesús quien tuvo la opción más clara, con un remate que se estrelló en el palo:

Brasil mantuvo encerrado la mayor parte del compromiso a su rival y tuvo 21 tiros (7 de ellos a puerta) contra 9 de Sudáfrica; sin embargo, no pudo traducir su dominio en lo que más importa, los goles. Esto desesperó al público local que, como es su costumbre, arremetió con una silbatina al equipo local.

La Canarinha sumó apenas un punto en el grupo A, donde Irak y Dinamarca también empataron 0-0 en la primera fecha.