“Hemos enviado a Anzrah de vuelta a casa. Él se presentó como un atleta, dio la muestra de orina e incluso firmó los documentos. No podemos tolerar ese tipo de comportamiento”, declaró Kip Keino, presidente del Comité Olímpico de Kenia, citado por ‘The Telegraph’.

Sin embargo, hay otra versión del episodio: “Él quería acceder a un área donde podría no haber tenido acceso debido a que sus credenciales no se lo permitián”, aseguró Stephen Soi, jefe de la delegación de Kenia en los Olímpicos, consultado por SportsNewsArena.com.

Por eso, según Soi, Anzrah tomó la credencial de uno de los atleta. El problema, añade ese medio, surgió cuando los encargados del examen de orina lo abordaron para que presentara la prueba.

Una fuente, citada por el portal, asegura que el entrenador “intentó explicar que él no era el corredor que buscaban. Sin embargo, los funcionarios insistieron en que debía presentar el examen”.

A pesar de esta explicación, lo cierto es que sobre la delegación de Kenia hay sospechas, pues esta es la segunda vez que un miembro de su equipo es expulsado por hechos relacionados con dopaje.

Michael Rotich, ‘manager’ del equipo olímpico de atletismo, fue enviado a su país después de que informes revelaran que estaba dispuesto a aceptar un soborno a cambio de alertar sobre controles, recuerda EFE.