Samuel Carmona fue hacia donde el púgil colombiano, que se arrodilló sobre el ring para agradecer a Dios, lo tomó de su mano y lo luego lo alzó en brazos para mostrarle al coliseo que él fue el ganador del combate.

Luego Yuberjén saludó a su barra, conformada principalmente por la delegación de boxeadores colombianos: