Djokovic, que solo había perdido 4 partidos en el año, buscaba el único título que le falta en su carrera, no encontró la manera de desestabilizar a Del Potro.

El  argentino, con un gran servicio y un temible golpe de derecha, no pareció el jugador al que le han afectado las lesiones en los últimos años.

Aquí, su punto de la victoria:

La muñeca obligó no hace mucho al argentino a pasar por el quirófano. Dos años parecieron irse la borda, después de asomarse a la parte alta del circuito ATP, más exactamente al cuarto puesto mundial, cuando ganó el Abierto de Estados Unidos en 2009.

Del Potro, apoyado por la mitad de una hinchada dividida en un ambiente futbolero, se escondió en su toalla al final, entre lágrimas. A la espera de que Río 2016 le recupere como jugador. Ahora le espera el portugués Joao Sousa en segunda ronda.

Djokovic, mientras tanto, salió entre lágrimas de la cancha central :

 

Con información de AFP y EFE.