La famosa se dio cuenta de que sus implantes debían ser reemplazados gracias a su amiga Tatiana Franco, expresentadora de ‘Muy buenos días’ que hace un mes pasó por una situación similar.

Y aunque al comienzo, Carolina se hizo la loca con la recomendación de su cercana y omitió la cantaleta que le dio su mamá al respecto, al final se mandó a hacer una mamografía y visitó a su médico.

Después de eso pasó lo que la celebridad “más temía”: “¡Debo cambiármelas! Ya es hora, es el momento y tengo que hacerlo por salud”, relató, y continuó.

“Ni les cuento cuando le conté a mi mamá. [Me respondió:] ‘¡Se lo dije! ¡Se lo advertí! ¡Es que a uno nunca le hacen caso! ¡Usted ya sabe cómo es la cosa; las mamás siempre sabemos! ¡Carolina, por Dios, usted ya tiene dos hijos!”.

En medio de su historia, la presentadora de ‘Día a día’, además, recordó por qué le estaba dando largas al asunto. Y es que, de acuerdo con ella, en su primera operación de senos no tuvo una buena experiencia.     

La verdad es que ya llevo 18 años desde que me hice esta cirugía, que me pareció macabra, miedosa, terrible. ¡Ay, Dios mío!, fueron tres días de incapacidad, que me dieron en ese entonces, y no me paré de la cama en 15 días. ¡Yo casi me muero, de verdad! Por eso le tengo tanto pánico a ese tema”, puntualizó.

Las historias en las que Carolina compartió su caso con sus seguidores ya no aparecen en su cuenta. Sin embargo, perfiles de Twitter como @CorreDile las han replicado, como se puede escuchar a continuación: