Alfaro, que fue reina nacional de la belleza en el 2000, aseguró que estaba en su casa cuando entraron oficiales chilenos a la fuerza y se la llevaron, junto a su esposo, a una comisaría. 

Allí, le comunicaron que su marido era señalado de ingresar a Chile 454 kilos de cocaína, y que no podía salir del país hasta que se aclarara el hecho.

La mujer pasó 11 meses en arresto domiciliario y, finalmente, fue absuelta, pero su esposo sí fue condenado y enviado a prisión.

La exreina contó que después de salir de todo este proceso vivió una pesadilla, porque la prensa la acosó y las personas la juzgaron sin fundamentos.

“Los periodistas me buscaba en el edificio y tenía que salir por la puerta de atrás. Me acosaban y mi teléfono no dejaba de timbrar. Me acuerdo que me sentía muerta en vida”, afirmó Alfaro al programa.

Agregó que por 11 meses no pudo trabajar porque el gobierno chileno se lo impidió, por lo que tuvo que pedirle prestado a su familia para sobrevivir.

“Yo escribía mi nombre en Google y aparecían temas de narcotráfico. Pensé en cambiarme el nombre porque me despedían de las empresas”, dijo Alfaro.

Actualmente, la exreina tiene una agencia de publicidad en Chile, vive con sus hijos y trata de recuperar su vida.