López relató al programa ‘La Red’, de Caracol Televisión, que se encontraba en una papelería cerca de su casa, en Bogotá, cuando se dio cuenta de que unos hombres sospechosos querían robarlos.

Por eso, cogió de la mano a su hijo Santiago, de 16 años, y le dijo que se fueran. Sin embargo, para ese instante los delincuentes ya habían entrado al local y fingiendo que iban a comprar unos cigarrillos, se interpusieron en la puerta y no los dejaron salir, indicó la humorista al programa de chismes.

“No nos dejaban salir. Entonces ahí ya tú sabes que te toca. Uno sacó una pistola, un revólver y me lo puso acá (en el cachete) y el otro sacó una navaja y se la puso en el estómago a mi hijo. Le pidieron el celular a mi hijo”, explicó Susy López a ‘La Red’.

Pero su hijo no tenía el celular en ese momento, por lo que hubo un cruce de palabras con el ladrón que tenía el arma blanca. Luego, relata la humorista, su hijo se le tiró encima a uno de los delincuentes por intentar defenderla.

“Yo estaba pasmada, pero lo que me hizo reaccionar fue el saber lo que estaba pasando con Santiago. Me puse enfrente de él y les di mi celular y mi plata muy tranquila”, agregó López en el programa de Caracol Televisión.

Sin embargo, el ladrón que tenía la navaja había quedado molesto con Santiago y “quería agredirlo”, por lo que Susy se interpuso entre él y los delincuentes para que no le hiciera nada, mientras tanto ella seguía aguantando muy tranquila las amenazas y que le pusieran el revólver en la cara. Afortunadamente, los atracadores se fueron y no los agredieron.

“Esa noche le dije a Santi que durmiera conmigo, lo abrazaba, le cogía el estómago, de pensar que de pronto me hubiera tocado estar en una clínica. Tantas cosas pudieron pasar, lloré mucho y le agradecí a Dios porque él nos protegió la vida”, narró la humorista de Sábados Felices a ‘La Red’.

Por último, Susy denunció los hechos a través de la página web de la Policía e indicó que se acuerda muy bien de la cara de los delincuentes porque “fueron tan inteligentes” y se quitaron los tapabocas para cometer el delito. Reconoció, además, que “no eran colombianos”.