Con ponencia del senador Carlos Fernando Motoa, del partido Cambio Radical, este viernes inicia su trámite en el Congreso de la República un proyecto de ley que, ante la acentuación del trabajo en casa como una realidad que trajo la pandemia del virus COVID-19, busca delimitar el marco normativo de esta modalidad laboral.

El objetivo principal del proyecto es trazar un límite preciso entre los conceptos de teletrabajo y trabajo en casa, pues, a ojos de los legisladores, ambas actividades no son equiparables.

De hecho, según El Espectador, ya en 2008 se había regulado el teletrabajo mediante la Ley 1221; posteriormente, se reglamentó con el Decreto 884 de 2012.

En cuanto al trabajo en casa, el proyecto de ley, en aras de definirlo con claridad, lo describe así:

“Se entiende como trabajo en casa la habilitación al servidor público o trabajador del sector privado para desempeñar transitoriamente sus funciones o actividades laborales por fuera del sitio donde habitualmente las realiza, sin modificar la naturaleza del contrato o relación laboral respectiva, ni tampoco desmejorar las condiciones del contrato laboral, cuando se presenten circunstancias ocasionales, excepcionales o especiales que impidan que el trabajador pueda realizar sus funciones en su lugar de trabajo, privilegiando el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones”.

Para diferenciarlo del teletrabajo, en el artículo 2 del texto se indica que el trabajo en casa trasciende la utilización de herramientas tecnológicas para el desarrollo de las actividades laborales. 

“Este (el trabajo en casa) no se limita al trabajo que puede ser realizado mediante tecnologías de la información y las telecomunicaciones, medios informáticos o análogos, sino que se extiende a cualquier tipo de trabajo o labor que no requiera la presencia física del trabajador o funcionario en las instalaciones de la empresa o entidad”, explica.

Trabajo en casa: es el empleador quien otorga las herramientas

El texto resalta la obligación que tienen las empresas empleadoras en la dotación de los recursos y herramientas necesarias para la realización de un trabajo competente y eficaz por parte del empleado. 

Motoa considera que falta mucho por hacer en materia legislativa para proteger a los colombianos que, por la pandemia u otras circunstancias, han sido empujados al escenario doméstico para el desempeño de sus funciones laborales.

“No hay Ley de la República que garantice los derechos, los deberes, las garantías, prerrogativas que tienen los trabajadores cuando adelantan el trabajo remoto, lo que llamamos el trabajo en casa. Así que esta norma es fundamental”, le dijo el legislador a Semana.

Jornada laboral, un punto clave para el trabajo en casa

Lo otro que persigue el proyecto es el respeto absoluto por una jornada laboral de 8 horas diarias y 48 semanales que, bajo ninguna circunstancia, se puede prolongar.

Y es que los casos en que los trabajadores han visto aumentadas sus jornadas de trabajo no son pocos. Según un estudio de la firma NordVPN Teams, en promedio, un grupo grande de empleados pasó a trabajar dos horas y media más.