Con esta decisión el pago mensual de los congresistas (representantes y senadores) pasa de 32.741.000 de pesos a 34.418.000 de pesos; sin embargo, y como la norma tiene efecto retroactivo, se le deberá reponer a cada funcionario el excedente de 1.677.000 pesos por cada mes que no le llegó esta plata, destacó Blu Radio.

La certificación salió el pasado 9 de marzo, cuando apenas llegaba la pandemia a Colombia y la firmó el contralor Carlos Felipe Córdoba, que debe ratificarla por ley cada año.

Precisamente, ese sueldo es el mismo que devengan el contralor, el procurador y el fiscal, así como los magistrados de las tres altas cortes, entre otros cargos del Estado.

En cuanto a los congresistas, eso no es todo, en las últimas horas ellos congresistas decidieron no quitarse los gastos de representación, pese a que están cumpliendo sus funciones en casa con sesiones virtuales y no deben salir por culpa de la emergencia que atraviesa el país por el COVID-19.

“Hay un tema de derechos adquiridos en materia laboral, no sé si podemos renunciar a nuestro derecho y por vía de igualdad también a todos los que están sesionando de forma virtual, que implicaría a otras ramas como la judicial”, indicó Miguel Ángel Pinto, presidente de la Comisión Primera del Congreso, que se opuso a quitar estos gastos, según La FM.

Los gastos de representación, de acuerdo con Función Pública, los recibe el presidente de la República, los ministros, senadores, representantes, diputados, magistrados de la Rama Jurisdiccional del Poder Público y sus fiscales, el contralor general, el procurador, el registrador nacional, los jefes de departamento administrativo, los superintendentes, los gobernadores y secretarios departamentales de gobernaciones, entre otros.