El ministerio explicó que la idea de la regulación es que sea similar a la del cigarrillo convencional en temas de cero publicidad abierta y la prohibición de venta y uso a menores de edad.

La entidad argumenta esa posición porque, según sus propios datos, en el consumo de cigarrillos electrónicos y vapeadores hay una prevalencia que supera el 15 % en jóvenes universitarios y las instituciones educativas aseguran que el índice puede aumentar.

Con un mensaje que quite esa sensación de no riesgo alrededor de su consumo… Para que Colombia pueda contar en el menor tiempo posible con una regulación que sea equilibrada, que se ajuste a la evidencia científica y que vaya en la línea de que sean dispositivos solamente para adultos”, dijo el ministro Juan Pablo Uribe.

El funcionario afirmó que hay evidencia de Estados Unidos, Canadá y Europa sobre la creciente relación de enfermedades bronquiales y respiratorias por ser productos que se inhalan, por ello, existe una preocupación por mayores riesgos cardiovasculares (mayor riesgo de infarto agudo de miocardio).

“Hay una preocupación de la asociación posible en el largo plazo con distintos tipos de cáncer y de salud pública, sobre todo por que los niños, niñas y adolescente puedan entrar y terminar en tabaquismo de una manera involuntaria”, sentenció el funcionario.