Son 7,2 billones de pesos en cupo de endeudamiento (créditos) los que Enrique Peñalosa obtuvo durante su mandato en Bogotá para la ampliación de Transmilenio por la Séptima, la extensión de la troncal Caracas, la reorganización de la red hospitalaria y la construcción de la sede del Sena en el Bronx, entre otras obras de infraestructura, reseñó El Espectador.

En los últimos cuatro años, esa cifra aumentó en más del 400 %, pues las anteriores administraciones tuvieron un cupo de endeudamiento promedio de 1,9 billones de pesos, contextualizó el diario.

Además, en vigencias futuras (autorización para comprometer recursos de los próximos presupuestos), Peñalosa adquirió 8,3 billones de pesos, especialmente, para el Metro elevado, la nueva sede del Centro Administrativo Distrital (CAD) y otros proyectos. Entre las dos modalidades, las deudas de la ciudad durante los próximos 30 años son de 15,5 billones de pesos, sentenció el diario.

Lo anterior significa que, no solo el próximo alcalde, sino también el subsiguiente (2020-2024), tendrán que pagar al menos 7 billones de pesos de los 15,5 comprometidos, es decir, según El Espectador, deberán reservar mínimo un billón de pesos por año y no 300.000 millones.

Sin embargo, la actual secretaria de Hacienda, Beatriz Arbeláez, señaló al medio que las cifras no serán un problema para el sucesor de Peñalosa y que “si decide consumir todo el cupo proyectado podría aspirar a pedir vigencias futuras hasta por 35,4 billones”.

Arbeláez concluyó que el Distrito tiene solidez financiera para este tipo de deudas y que el próximo mandatario de los bogotanos podrá ejecutar las obras ya establecidas junto a sus nuevos planes de gobierno.