Para el equipo ‘tiburón’ ya no hay margen de error en el torneo continental: no tiene puntos en la tabla de posiciones (de 9 disputados), le quedan tres partidos (dos como local) y tiene que ganarlos todos sí o sí. Sin embargo, es tan crítica la situación de los dirigidos por Luis Fernando Suárez que, además de tener un 100 % de efectividad en lo que resta de la fase de grupos, el Junior necesita resultados en partidos ajenos.

Los barranquilleros están urgidos de una situación particular entre los punteros del grupo (San Lorenzo y Palmeiras): que uno de los dos equipos mantenga su buen rendimiento y que el otro se ‘pinche’ y saque muy pocos puntos de los 9 que quedan en disputa.

En caso de que sea San Lorenzo el equipo que baje su rendimiento, Junior necesita que los argentinos solo sumen un punto de los 9 que le faltan por jugar. Pensando en Palmeiras, los barranquilleros dependen de que los brasileños obtengan máximo dos puntos.

El panorama para el Junior es bastante desolador. De hecho, su eliminación de la Copa Libertadores podría consumarse en una semana, el próximo 10 de abril, cuando los ‘tiburones’ enfrenten a Palmeiras en Brasil. Si el próximo miércoles el Junior no gana en Sao Paulo, se despedirá del torneo continental.

En ese caso, al Junior le quedará una posibilidad para mantenerse vigente en los torneos continentales este año: quedarse con el tercer puesto del grupo para así clasificar a la segunda ronda de la Copa Sudamericana 2019, que se jugará desde el segundo semestre de este año.