El colombiano Nairo Quintana aseguró este miércoles en Bogotá que será el jefe de filas del equipo Movistar para el Tour de Francia, que comenzará el próximo 6 de julio, y que le gustaría contar en el con el ecuatoriano Richard Carapaz, actual líder del Giro de Italia, como gregario.

“Eusebio ha dicho que (el líder) soy yo”, dijo un sonriente Quintana en una rueda de prensa en Bogotá. Sin embargo, el boyacense pasó por alto que en octubre del año pasado Unzué aceptó que en el equipo telefónico tanto el colombiano como el español tienen el mismo nivel de importancia, y que ambos irán al Tour de Francia. “En los liderazgos compartidos, ambos líderes salen beneficiados, normalmente así ha sido. Es mejor que estén juntos, de compañeros, que de rivales”, dijo el director del Movistar en ese entonces.

“Confío en mi preparación, siempre doy lo mejor, para mí este Tour es simplemente una nueva oportunidad que aprovecharé al máximo y espero que las cosas salgan de la mejor manera”, comentó Nairo.

Además de felicitar a Carapaz, Nairo confió en que pueda ganar el Giro de Italia porque él lo siente “como parte de un triunfo de Colombia” pues el ecuatoriano se formó como ciclista en el país cafetero. “Espero que pueda traer la ‘rosa’ para su país” porque también sería un logró importante para Colombia y para Latinoamérica, apostilló Quintana.

El boyacense, de 29 años, y que este año completa su sexto Tour de Francia, confió en que el equipo que lo acompañará en esta ocasión goce de la mejor salud porque todos han hecho una preparación “excelente”.

Recalcó que le gustaría tener como escudero a su paisano Winner Anacona, pero que finalmente los técnicos son los que eligen a los mejores y que allí está Alejandro Valverde, entre otros.

De sus rivales como Chris Froome y otros dijo que “todos están muy bien” y “rompen récords” y que por esa razón su preparación ha sido cuidadosamente diseñada y que este año incluye su participación en el Critérium du Dauphiné, del 9 al 16 de junio.

El recorrido del Tour de este año ofrece un recorrido en el que abunda la alta montaña, ideal para escaladores que pueden demostrar sus habilidades en 30 puertos, varios de ellos de fuera de categoría. Habrá cinco finales en alto con tres metas por encima de los 2.000 metros, como serán el mítico Tourmalet (etapa 14), Tignes (etapa 19) y un final de etapa inédito en la historia del Tour en la estación de esquí de Val Thorens (etapa 20) en los Alpes franceses, entre otros.