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El ambiente en el estadio de Bérgamo estaba cargado de tensión y expectativas antes del crucial choque entre Atalanta y Borussia Dortmund, correspondiente a la fase de eliminatorias de la Champions League. Las predicciones iniciales otorgaban la condición de favorito al conjunto germano, sobre todo después de su victoria previa de 2-0 en Dortmund. Sin embargo, el fútbol, como tantas veces ocurre, demostró ser impredecible. Según la crónica publicada por Noticias Caracol, la escuadra italiana desafió todo cálculo racional y logró una remontada memorable, coronada por un gol de penalti en el minuto 98, para sellar un global de 4-3 y asegurar su regreso a los octavos de final del torneo europeo más importante de clubes, cinco años después de su última presencia en dicha instancia.
Atalanta afrontaba el partido sin figuras clave como Raspadori y De Ketelaere, además de cargar con el peso de las eliminaciones en las dos temporadas anteriores, en las que rozó el pase a octavos pero no logró consolidarlo. Frente a este escenario de presión y expectativas, el equipo italiano, apodado "La Dea" (la diosa, en italiano), optó por ignorar el favoritismo del rival y lanzarse al ataque. Pronto, la recompensa llegó: en el minuto 5, Scamacca abrió el marcador tras un fallo en defensa de Bensebaini, en la que sería la primera de las varias equivocaciones defensivas del zaguero argelino.
A medida que avanzaba el encuentro, la intensidad subía. El portero de Dortmund, Kobel, evitó que la diferencia fuera mayor antes del descanso, pero no pudo contener un segundo tanto de Atalanta, tras otro error de Bensebaini, igualando así la eliminatoria. El propio Dortmund, pese a mostrar síntomas de nerviosismo y una notoria falta de profundidad ofensiva durante el primer tiempo, logró descontar en la segunda mitad con una brillante ejecución de Adeyemi, poniendo de nuevo el suspenso de cara a un posible alargue.
No obstante, cuando todo parecía encaminado a la prórroga, el destino ofreció un giro inesperado. Un desafortunado despeje de Kobel y la consecuente falta de atención defensiva permitieron a Krstovic forzar una jugada en la que terminó recibiendo un golpe en la cabeza dentro del área rival, ignorado inicialmente por el árbitro y luego sancionado tras la revisión del VAR (Asistente de Árbitro por Video). Ante la presión del momento, Samardzic ejecutó el penalti con precisión, desatando el júbilo en las gradas de Bérgamo.
Este triunfo no solo representa una hazaña deportiva para Atalanta y su afición, sino que ratifica la capacidad del equipo de sobreponerse en los momentos de mayor adversidad. Habiendo perdido sus dos partidos finales en la fase de grupos, los dirigidos por Raffaele Palladino encontraron su mejor rendimiento y temple justo cuando más lo necesitaban, demostrando el valor de la resiliencia en el deporte de alto nivel. Según Noticias Caracol, la gesta de la “Dea” vuelve a inscribir su nombre entre los dieciséis mejores equipos de Europa, un logro que la hinchada en Bérgamo aguardó durante cinco años.
¿Qué papel tuvo el VAR en la definición de la eliminatoria entre Atalanta y Borussia Dortmund?
Muchos aficionados se preguntan cómo influye la tecnología en partidos de alto voltaje. En esta eliminatoria, el VAR fue determinante al intervenir en el minuto final y señalar el penalti decisivo a favor de Atalanta, una falta por un golpe en la cabeza a Krstovic dentro del área.
El árbitro principal no había advertido la infracción en primera instancia, pero tras recibir el aviso del VAR (Asistente de Árbitro por Video), procedió a revisar las imágenes y concedió el penalti. Esta intervención tecnológica no solo cambió el rumbo del partido, sino que también ejemplificó el impacto que tiene el VAR en la justicia arbitral y en los resultados del fútbol moderno.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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