El equipo llegó por la madrugada, descansó y por la tarde comenzó con los entrenamientos para el partido de la cuarta fecha de las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Catar 2022, al tiempo que Colombia caía goleada ante Uruguay.

Tras el reciente triunfo por 2-3 a domicilio de Bolivia, el equipo comenzó a preparar el recibimiento del partido del próximo martes.

Ecuador no contará con su principal centrocampista defensivo, Carlos Gruezo, suspendido un partido por la acumulación de dos tarjetas amarillas.

El delantero Leonardo Campana tampoco estará disponible por una lesión y en su lugar fue convocado Carlos Garcés, goleador histórico del campeón local del año pasado, Delfín.

En dudas se encuentra uno de los máximos goleadores del combinado local, Enner Valencia, que sufrió un quebrando en su salud previo al partido contra Bolivia.

Tras la derrota por 1-0 ante Argentina y los triunfos por 4-2 sobre Uruguay y por 2-3 ante Bolivia, el equipo intentará, con una victoria ante Colombia, consolidar la esperanza de acceder por cuarta ocasión a un Mundial de fútbol, esta vez el de Catar 2022.

El seleccionado andino accedió a los Mundiales de Corea del Sur y Japón 2002, al de Alemania 2006 y de Brasil 2014, todos bajo la dirección técnica de los colombianos Hernán Darío Gómez, Luis Fernando Suárez y Reinaldo Rueda, respectivamente.

El seleccionador Gustavo Alfaro es en gran medida responsable de haber revertido la incertidumbre dominante hasta octubre pasado, gracias al buen nivel de juego que comenzó a mostrar su equipo desde el debut contra Argentina.

Tras el triunfo sobre Bolivia, Alfaro anticipó que el partido contra Colombia será uno de los más difíciles por el buen trabajo entre líneas y porque el combinado visitante tiene experiencia de haber ganado en la capital ecuatoriana, Quito, pero que procurará que Ecuador tenga un buen desempeño.

Si bien, Ecuador ha acumulado dos triunfos y una derrota, en todos los partidos tuvo complicaciones defensivas, que le han costado cinco tantos, casi a un promedio de dos goles por encuentro.