Escrito por:  Redacción Carros
Oct 16, 2026 - 6:07 pm

Agarramos la BYD YUAN UP DM-i híbrida enchufable y nos fuimos de Bogotá a Pereira con una regla: ni parar a cargar ni a tanquear. 

Así salimos

Tanque lleno de 45 litros (unos 12 galones) y batería al 100 %. El tablero marcaba 104 km de autonomía eléctrica y 980 de gasolina: 1.084 km combinados. El sistema combina una batería Blade de 18,03 kWh y un motor a gasolina de 1.5 litros, y la marca promete hasta 100 km eléctricos y 1.100 combinados, según el ciclo NEDC.

Primero, 100 % eléctrico

Arrancamos en modo EV para gastar la batería a propósito. Silencioso, con respuesta inmediata y sin quejarse cuando lo exigíamos. Pasados los 100 km, la autonomía eléctrica se acabó.

Así es el interior de la camioneta BYD YUAN UP DM-i, híbrida enchufable / Pulzo
Así es el interior de la camioneta BYD YUAN UP DM-i, híbrida enchufable / Pulzo

Cuando se agota la batería, no pasa nada.

El testigo del tablero pasó de EV a HEV y el carro siguió igual, sin tirones ni sustos. Solo se nota al acelerar: ahí se siente la fuerza del motor a gasolina, que además va alimentando el sistema para recuperar energía.

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Y fuerza hay. El motor eléctrico entrega 195 caballos y 300 Nm de torque, y en la versión equivalente que BYD vende en otros mercados como Yuan Pro DM-i, la marca declara 0 a 100 km/h en 7,5 segundos. Se siente al adelantar y en las subidas. 

La prueba de fuego: La Línea con la batería en cero

En el peaje de Coello-Cocora, a 200 km de Bogotá, la batería estaba en cero. Desde ahí subimos el Alto de La Línea con el motor a gasolina moviendo el carro y, al mismo tiempo, recargando la batería: el sistema permite recargar durante la conducción. En la bajada, la frenada regenerativa hizo el resto. 

El análisis: qué dijeron los números

Al terminar el descenso, el tablero marcaba 78 km de autonomía eléctrica y 687 km con gasolina. Pasamos de cero a 78 km de electricidad sin enchufar el carro, solo con el motor trabajando en la subida y la regeneración en la bajada. Y al llegar a Pereira, 66 km eléctricos y 612 de gasolina.

Hicimos las cuentas con los datos del tablero:

  • Batería recuperada: de 0 a 78 km, cerca del 75 % de los 104 km con los que salimos. Llevado a la capacidad de la batería, son unos 13 kWh de energía recuperada en ruta (cálculo aproximado, proporcional a la autonomía indicada). Aun después del último tramo llegamos a Pereira con 66 km eléctricos disponibles.
  • Gasolina usada: bajó de 980 a 612 km, es decir, 368 km de autonomía de combustible, cerca del 38 % del tanque: unos 4,5 galones de los 12 (cálculo aproximado, proporcional a la autonomía indicada).
  • Honestidad del tablero: entre gasolina (368 km) y energía neta (38 km) el tablero descontó unos 406 km de autonomía para 351 km recorridos de verdad. Es una lectura conservadora, apenas 16 % por encima de la realidad, en un recorrido que incluye una de las subidas más duras del país.

La plata: cuánto cuesta moverse así

Llenar los 12 galones del tanque cuesta unos $250.000, y cargar la batería en carga rápida, 32.025 pesos (los costos varían según la estación y el punto de carga). Pero esas son las cifras de llenar ambos depósitos. El gasto real del viaje fue menor: con cerca del 38 % del tanque, el combustible equivale a unos 95.000 pesos, y sumando la carga inicial de la batería el techo del trayecto queda en unos 127.000 pesos, cerca de 360 pesos por kilómetro. Es un techo, porque llegamos a Pereira con la batería todavía en 66 km. Y todo sin una sola parada de abastecimiento.

El veredicto

Además de eficiente, es amplio: caben cinco personas cómodas, con 2.620 mm entre ejes y un baúl declarado de 425 litros. La YUAN UP DM-i le quita el miedo a quedarse sin carga. En ciudad, 100 km eléctricos alcanzan para el día a día. En carretera, la gasolina entra sin que uno lo note. Eso sí, hay que enchufarla seguido para sacarle el mayor ahorro. 

Conclusiones

Después de 351 km entre Bogotá y Pereira, la BYD YUAN UP DM-i Híbrida Enchufable nos dejó claro que cumple lo que promete: resuelve el miedo a quedarse sin carga sin atar al conductor a un cargador. Salimos con 1.084 km de autonomía combinada, vaciamos la batería a propósito y la pasamos a gasolina sin un tirón, para llegar a Pereira con 678 km todavía en el tablero y 66 km eléctricos de sobra. Subimos La Línea con la batería en cero y la recuperamos sin enchufar, con el motor a gasolina cargándola en la subida y la frenada regenerativa en la bajada. Todo esto con un gasto que, en el techo, no pasó de unos 127.000 pesos (cerca de 360 pesos por kilómetro) y sin una sola parada para abastecer, en un carro silencioso, con fuerza de sobra y espacio para cinco. Eso sí, la mejor versión de este carro es la que se enchufa seguido: usarlo como eléctrico en el día a día y dejar la gasolina como respaldo para la carretera es la receta que le saca el mayor ahorro.

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