Mientras que algunos diseñadores como Michael Kors, Calvin Klein y Vera Wang expresaron abiertamente su deseo de vestir a la candidata demócrata Hillary Clinton, algunos ya han informado que no estarían dispuestos a ofrecer sus diseños a Melania Trump, la siguiente primera dama de Estados Unidos, informó Merca 2.0.

Sophie Theallet, diseñadora que vistió a Michelle Obama por 8 años, publicó una carta abierta la semana pasada donde informó que no vestiría a Melania, debido al discurso de su esposo Donald Trump.

Como persona que celebra y se esfuerza por la diversidad, la libertad individual y respeta los diferentes estilos de vida, no participaré vistiendo o asociándome de alguna manera a la próxima primera dama. La retórica de racismo, el sexismo y la xenofobia desencadenados por la campaña presidencial de su marido son incompatibles con los valores compartidos por los que vivimos”.

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No obstante, la marca estadounidense Tommy Hilfiger defendió a Melania y señaló que el gremio de la moda no debería dividirse por temas políticos.

“Creo que Melania es una mujer hermosa y pienso que cualquier diseñador debería estar ogulloso de vestirla”, dijo el diseñador. Además, agregó que “Ivanka es igualmente hermosa e inteligente, aunque viste con sus propios diseños. No tendrás mujeres muchos más bellas que Ivanka o Melania”.

Por ahora, todos están a la espera de saber quién vestirá a Melania, que, ahora más que nunca, deberá escoger minuciosamente cada uno de sus atuendos.

Melania Trump
AFP / AFP

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.