Una vez la mayoría de la población mundial esté vacunada contra COVID-19, la enfermedad perderá efectividad y solo “producirá una infección asintomática para los adultos y solo un leve catarro en niños”, dice un estudio destacado por El País de España.

Los cálculos se basan en un modelo matemático que simula el proceso de propagación del coronavirus y llega a la conclusión de que esa casi inocuidad llegará en un periodo de 10 años, reporta el medio.

Ese escenario se cumplirá dependiendo de la velocidad propagación y la rápida y efectiva reacción de los gobiernos para comenzar las campañas de vacunación entre sus poblaciones.

“Lo ideal es que la capacidad de bloquear la enfermedad sea duradera, pero que la capacidad de transmisión sea más corta”, explica a El País la doctora Jennie Lavine, de la universidad estadounidense de Emory, que agrega que una vez sucedan estas variables, el coronavirus dejará de ser pandémico para convertirse en endémico, como la gripe.

La explicación de por qué el coronavirus solo afectará a niños entre 3 y 5 años en el futuro es que serán los únicos seres “vírgenes”, pues los niños más grandes, los adolescentes y adultos estarán inmunes gracias a las vacunas.

Las medidas sanitarias son importantes mientras se logra la inmunidad

Los expertos consultados por El País concluyen que mientras la enfermedad pierde efectividad, es necesario mantener el distanciamiento social, el uso de tabapocas y los buenos hábitos de higiene de manos.

Incluso cuando el COVID-19 llegue a la fase endémica, los especialistas consideran que es recomendable seguir con la vacunación, que protegería de los síntomas graves de la enfermedad, pero no de los leves, que son los que se asemejan al catarro común.

Mark Lipsitch, epidemiólogo de la Universidad de Harvard, le dijo al medio ibérico que los picos de la enfermedad seguirán por lo menos hasta el año 2024, situación que comenzará a ser menos grave en la medida en que la inmunidad se refuerce mediante reinfecciones leves, que ayudan a lograr una inmunidad mayor, aunque nunca total.

Otros expertos citados por el medio español, como Miguel Hernán, epidemiólogo de Harvard, dicen que el comportamiento del coronavirus será como, probablemente, algunas pestes en la antigüedad, que en su momento fueron mortales y que ahora son un simple catarro.

El coronavirus superó los 30 millones de casos en Europa

Países como Alemania están viviendo situaciones más graves que en la primera ola de esta pandemia.

En todo el mundo, el coronavirus ya cobró casi 2 millones de vidas y causó 92 millones de infecciones. Los 52 países que componen la región Europa, que abarca a países como Rusia o Azerbaiyán, son la zona más castigada.

La región ya registra 646.022 muertes por COVID-19, por delante de América Latina y el Caribe (542.243) y Estados Unidos y Canadá (406.049). En número total de contagios, Europa también supera a Estados Unidos y Canadá (23.994.507), América Latina y el Caribe (16.989.628) y Asia (14.485.588), según cifras recogidas por la Universidad Johns Hopkins.

Entre los países de Europa que experimentaron alzas preocupantes de casos en los últimos siete días se destaca España, donde los contagios aumentaron un 168 % y hubo más de 193.000 nuevas infecciones, seguido de Portugal y Bélgica.

Pero la situación también es grave en Alemania, donde se superaron el viernes los 2 millones de infectados. El país, que salió relativamente bien parado durante la primera ola, sumó otros 22.368 casos y 1.113 muertos en las últimas 24 horas, y el número de fallecidos roza los 45.000.

La canciller Angela Merkel ya consideró en una reunión de gobierno que son necesarias más restricciones para cambiar esta funesta tendencia.

En la ciudad alemana de Meissen, en la región de Sajonia, una de las más castigadas por la pandemia, Jörg Schaldach, director de un crematorio, confiesa su estupor: “Las cámaras frías funerarias están llenas. Estamos en estado de catástrofe”, asegura, explicando que se están usando la sala de ceremonias y recogimiento para depositar cadáveres.

El siguiente gráfico interactivo muestra la evolución del coronavirus en Europa, desde que se declaró la pandemia, en marzo de 2020, hasta enero del 2021: