El deportista se levantó rápidamente y continuó el partido como si nada hubiera pasado, ante la mirada atónita de sus seguidores.

En entrevista con Daily Mirror, el entrenador Lee Radford aseguró que el jugador suele ajustarse la rótula “cada 15 días” y que, de hecho, lo ha visto hacerlo “en numerosas ocasiones”.

Radford añadió que el rugby “es un deporte de gladiadores” y que el jugador se quedó en el partido porque no lo quedaban intercambios.

Westerman, por su parte, señaló al medio británico que, en realidad, no fue “un dolor insoportable”. Según él, solo se asustó porque “se veía muy raro”.

Este es el video del momento en que él mismo arregla su rodilla: