En el video, que se viralizó en redes sociales, se ve cuando Rosales llega a descansar un rato y se mete debajo de unas escaleras junto con la mercancía que trabaja a diario.

Después, los bromistas prendieron uno de los globos, lo que generó una bola de fuego que envolvió al vendedor. Todo en cuestión de segundos.

A pesar de las quemaduras de segundo grado, Oliver Rosales perdonó a los jóvenes y dijo que los padres de ellos pagarán todos los costos médicos de las heridas, de acuerdo con el Daily Mail.

“Eran solo niños pequeños. No saben nada, mejor los perdono porque sé que cuando sean mayores se darán cuenta de lo insensatos que fueron”, dijo Rosales, citado por el mismo medio.

Aunque en el video que ronda por redes sociales solo se ve a 3 niños involucrados, el jefe de policía de Manila Celso Esteban señaló que fueron 7 los involucrados en la pesada broma: 5 de ellos menores de edad y los 2 restantes tenían más de 18 años, detalla el rotativo inglés.