La producción de iPhone se ha visto afectada debido a que las instalaciones de fabricación están fuera de la provincia de Hubei, territorio donde se encontró el virus. Aunque todas las sedes han sido reabiertas, la producción ha aumentado lentamente, según información de CBS News.

“Estamos trabajando en estrecha consulta con nuestros proveedores y expertos en salud pública mientras continúa esta rampa. La escasez de suministro de iPhone afectará temporalmente los ingresos en todo el mundo” expresó Apple en un comunicado.

Según The Verge, los rumores indican que Apple lanzará un nuevo iPhone SE en marzo con un precio de alrededor de US$ 400, y también nuevos iPad Pro con mejores cámaras en la primera mitad del año. Así mismo, fuentes citadas por Bloomberg dicen que no hay cambios en los planes, pero sugieren que es posible que se presenten retrasos o limitaciones en la producción y distribución.

Sin embargo, Forbes en una publicación hace un llamado a la calma y explica que en los últimos 15 años Apple solo ha emitido las advertencias de ingresos en dos ocasiones, el día de ayer (lunes) y en enero de 2019. En la primera, las acciones cayeron inmediatamente un 10 %, pero al día siguiente se recuperaron un 4,5 % y siguieron aumentando.

El medio añade que no es que Apple ya tuviera problemas y el coronavirus hubiera dado otro golpe. Por el contrario, la empresa se encuentra en un gran estado económico, por lo tanto, si hay un momento óptimo para sufrir un golpe temporal y salir ileso, es ahora.