Según dice, la bodega pertenecía a tres personas: la señora Patricia Ramírez y dos señores llamados Jairo y Fernando. En el local almacenaban productos y neveras de la reconocida cadena de restaurantes La Ponderosa.

Don Helber le contó a Blu Radio que no le daban nada de comida y las neveras que están allí almacenadas tienen cámaras a través de las cuales se monitorean los productos.

Reconoce que, gracias al cubrimiento que le han dado varios medios a su caso, se dio cuenta del calvario que estaba viviendo al permanecer más de mes y medio encerrado, sin condiciones propias para su labor. El alimento se lo pasaba su hija a través de una ventana pequeña.

Según cuenta, le pagaban el salario mínimo y todo lo hacía por su familia, por sus hijas porque son muy humildes.

Además, desmintió algunas versiones que señalaban que a él le dieron salida el pasado Día de la Madre. “A la desconfianza de ellos, yo no podía salir. Yo sí tuve la intención, por lo cansado que me sentía, pero no. La responsabilidad no me dejó”, explicó Bolívar a Blu Radio.

Ahora, dice, no volverá a trabajar con estas personas por las condiciones a las que lo sometieron. El último salario que le dieron fue de 900 mil pesos (500 mil pesos por el pago del mes y 400 mil pesos pendientes).

Citynoticias reveló el caso, sucedido esta vez en una bodega del barrio Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, donde Bolívar quedó encerrado encargado del cuidado del lugar desde el 26 de marzo.

“Me dijeron que tenía que quedarme hasta nueva orden por lo que no había quién cuidara la empresa. Dije que bueno, que no había ningún problema. Uno va contando con que me pagaran o algo, me dejaran alimentación (pero) a la semana se desaparecieron”, contó hace varios días don Helber.