Cuando la grabación comienza, el paciente manifiesta que le están pidiendo que se pare de la camilla y además que pretenden impedirle que grabe la arbitrariedad que están cometiendo en su contra.

A su lado está una enfermera a la que se le escucha decir: “Lo voy a demandar”, y él responde:

“Demándeme, pero yo les estoy diciendo que tengo un dolor testicular y no me puedo parar de la camilla cómo me van a arrastrar como un perro de acá… Demándeme tranquila, que yo sé que tengo mis derechos y si vengo al hospital es buscando una ayuda “.

A partir de allí, comienza una lucha del paciente con varios integrantes del personal médico y de seguridad del Hospital de Kennedy.

Ante su negativa para levantarse de la camilla, una enfermera le coge las piernas y se las arrastra hacia el piso para hacerlo bajar y como él está grabando, ella intenta raparle el celular.

El hombre es sacado a la fuerza de una habitación y cae al piso del pasillo en medio de fuertes quejidos de dolor. Al hacer un paneo del lugar, se ve que está rodeado por varias personas, y ninguna de ellas le extiende la mano para ayudarlo.

Solo unos segundos después llega un médico para ofrecerle ayuda, mientras él insiste que su fuerte dolor no lo deja levantar y advierte que denunciará la situación.

Finalmente, lo sacan hasta una sala de espera donde aguardan más pacientes y lo dejan allí en el piso canalizado.

Los hechos ocurrieron el pasado 28 de marzo, en el hospital más grande del suroccidente de la ciudad, y como el video se viralizó hasta este martes, la Secretaría de Salud respondió lamentando, pero no rechazando, la actitud del personal médico.

En un escueto comunicado, la Subred a cargo de esa zona de la capital solo expresó que la “situación está siendo revisada por las instancias correspondientes dentro del debido proceso”, y afirmó que el paciente “está recibiendo los cuidados pertinentes de acuerdo a su necesidad”.