Después de varios días de indagar, Miguel Mercado —que por 11 años se encargó de la investigación criminal en la Policía— encontró al hombre que le robó dos retrovisores del carro, cuando la víctima lo dejó en un parqueadero del barrio El Prado, de la capital del Atlántico, informó el portal El Ámbito.

Mercado dio con el paradero del ladrón, identificado como Elkin Garcés —y contrario a lo que muchos hubiesen creído—, no lo agredió, sino que habló con él y lo convenció de devolverle sus pertenecías.

El expolicía quedó impactado, le dijo al medio, por las paupérrimas condiciones en las que vive la Garcés y muchas más personas y decidió regalarles “un buen desayuno”.

“Me impacté de manera desorbitante. Esta gente vive en unas condiciones infrahumanas. Son unas personas invisibles para la sociedad. […] Uno no puede ser indolente con todas las personas que están aquí porque son seres humanos”, dijo Mercado.

Ante la solidaridad que tuvo el expolicía, el hombre que confesó haber cometido el robo se disculpó con su víctima.

“Eso conmovió el corazón de uno. […] La sacó del estadio. Le agradezco todo, pa’ que, porque a pesar de que fue policía… hubiera sido otro, me hubiese dado la de palo, me hubiese partido todo. Al contrario, [él] hizo otra cosa: vino y nos trajo comida. No solamente a mí, sino también a muchos más”, dijo Garcés.

La propia comunidad con la que vive Garcés quedó sorprendida con la actitud de Mercado y resaltó en el portal su bondad, pese que que haya tenido que pasar por una mala experiencia como lo es un robo.

“Muy humilde. Otro, en un caso como este, procede y lo parte. Lo hace poner preso. Recupera el hurto y de todas maneras lo denuncia. La actitud de él fue muy noble, dándoles también una lección a ellos, de que las cosas no son así“, concluyó una de las beneficiadas de los desayunos solidarios.